Lema

Como todos los años son varios los elementos que unen a todas las casas de salesianas de España: el lema, el poster y la Palabra de Dios.

Son el deseo, el objetivo y la Palabra que queremos que nos acompañe durante el curso, que sean el hilo conductor de todas nuestras acciones entre los jóvenes como comunidades educativas.

El Lema:

Este año nuestro eslogan es: Cuida la vida, ponle corazón.

En medio de la situación que estamos viviendo donde el miedo, la incertidumbre y el dolor nos rodean estamos llamados a cuidar la vida.

Es verdad, que todo ser humano está llamado a cuidar la vida… pero a nosotros, se nos pide un “plus”…”poner el corazón” en todo lo que decimos, hacemos y vivimos.

El poster:

 

El poster que nos acompaña está lleno de elementos que nos transmiten aquello que queremos cuidar.

 

Predomina el color verde de la naturaleza que evoca lo creado.

 

La palabra “vida” en mayúsculas y subrayada quiere poner el acento en una ecología integral, no centrada únicamente en el cuidado de la naturaleza, sino que “incorpora claramente las dimensiones humanas y sociales” (LS 137).

 

La imagen del diente de león nos evoca los sueños ¿Quién no ha soplado un diente de león? y ¿quién no ha pedido un deseo antes de soplar?  Su apariencia frágil y algodonosa permite que sus semillas puedan ser diseminadas con el más mínimo aleteo del aire. Su fragilidad nos evoca también la experiencia vivida por la humanidad ante la pandemia del coronavirus.

 

Al soplar sus semillas fluyen a través del aire en un bello espectáculo mientras recordamos nuestros sueños y deseos. Soñamos con un mundo más justo, más humano, más sostenible y queremos aportar nuestro compromiso. Es el poder de los “pequeños gestos cotidianos” (LS 231) a los que hemos de estar dispuestos como María en Caná.

 

La imagen del interior del corazón, unas manos juveniles, nos quieren ayudar a fijar la atención en la centralidad del joven y su protagonismo en el cuidado de la casa común, recordando a todos la necesidad de actuar como María tomando conciencia de que todo cuanto hacemos está al servicio de la vida, una vida sencilla, llena de alegría, espontaneidad, de miradas cargadas de esperanza, de posibilidades que se abren para caminar juntos, de sortear dificultades, de espacios compartidos, presencia y momentos de diálogo que facilitan la cultura del encuentro.

El tono rojo en torno al corazón o en el subrayado de la palabra vida, evoca el amor y pasión que queremos poner en esta tarea.

La imagen del mundo en plastilina quiere conectar con nuestros destinarios más pequeños, al tiempo que remite a la acción divina narrada en el Genesis.

 

La Palabra

Este curso nos quedamos con la misma Palabra de Dios: las bodas de Caná. Pero como la Palabra es tan rica nos fijaremos en un matíz diferente. Este año vamos a poner  el acento en la presencia de María porque como dice el Evangelio, “María su madre estaba allí”. Ciertamente vivimos la presencia de María en nuestra casa y a Ella le pedimos que sea nuestro auxilio y guía.

“La madre de Jesús estaba allí (…) Haced lo que Él os diga” (Jn 2 ,1.5 )