Al mes de enero se le conoce como el “mes salesiano”. Un mes en el que recordamos a la Beata Laura Vicuña, a San Francisco de Sales y a nuestro padre, maestro y amigo Don Bosco.
Enero nos recuerda que la santidad juvenil es posible y que “nosotros hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres”.
Pero además, es el mes del protagonismo juvenil y así lo hemos vivido, realizando las revisiones de pastoral con nuestros delegados de pastoral de aula; su entusiasmo e implicación hace posible una escuela en pastoral.
Para prepararnos a la fiesta de Don Bosco tuvimos la ocasión de conocer más de cerca a tres personas que se cruzaron con él y sus vidas dio un giro. Porque Don Bosco cambió la vida de muchos jóvenes de Valdocco y también la nuestra.